Considerando el propósito de la vida

Por Robert J. Tamasy

¿Por qué está aquí? ¿Alguna vez se lo ha preguntado? Esta es una pregunta fundamental con la que muchas personas luchan en un momento u otro. Para algunos, comprende la última cuestión de la vida. Pero incluso si su intención no es profundamente filosófica, puede ser útil considerarla. Muchas empresas usan declaraciones de misión como guías, expresando no sólo lo que hacen sino también por qué y cómo lo hacen. De manera similar, tomarse el tiempo para articular el propio propósito o misión en la vida puede ser útil para garantizar que su tiempo, energía y talentos se inviertan de la mejor manera posible.

Steve, un amigo industrioso, que ha desarrollado una exitosa carrera como empresario, ha dedicado un tiempo considerable a responder a la pregunta «¿Por qué estoy aquí?». Tanto para su vida personal como profesional. Además de una extensa declaración de propósito, Steve ha establecido sus valores centrales, su visión de su vida y su «objetivo principal». Definiéndolo así: «Quiero conocer a Dios y darlo a conocer». Ha dedicado gran parte de su vida, en el trabajo, en su hogar y en organizaciones como el CBMC [Comité de Profesionales y Empresarios Cristianos], al perseguir ese objetivo.

Hace años, yo estaba en una reunión en la que un orador sugería escribir un propósito personal o una declaración de misión. Dijo algo así como: «¿A dónde voy, cómo voy a llegar allí y cómo sabré cuándo llegué?». Para muchos de nosotros en la sala, este fue un concepto revolucionario. ¿Cómo puedo poner por escrito lo que percibo que es el propósito de mi vida? ¿Acaso mi vida tiene un propósito específico?

No era tan ambicioso y detallista como mi amigo Steve, pero estaba leyendo una frase parafraseada de Filipenses 3:10, que dice: “[Porque mi propósito determinado es] que pueda conocerlo a Él (Jesucristo)  para que yo pueda progresivamente familiarizarme cada vez más y más íntimamente con Él, percibiendo, reconociendo y comprendiendo [las maravillas de Su Persona] con más fuerza y ​​ más claridad» [traducción de la Biblia Ampliada]. Tan pronto como leí esto, supe que expresaba lo que mi vida debería ser tan eficaz comunicar.

Varios años antes había adoptado otro pasaje: Proverbios 3:5-6, como verso de mi vida: «Confía en el Señor de todo corazón, y no te apoyes en tu propia prudencia. Reconócelo en todos tus caminos, y él enderezará tus sendas» [RVC]. Y más tarde me encontré con el Salmo 45:1, que sonaba como un buen verso de carrera: «Rebosa mi corazón palabra buena; dirijo al rey mi canto; mi lengua es pluma de escribiente muy ligero» [RVR]. Combinados, estos pasajes expresan para mí el enfoque que he deseado dar a mi vida, junto con mi sentido de misión para usar los dones, las habilidades y la experiencia que Dios me ha dado.

El autor y filósofo Henry David Thoreau escribió: «Casi todas las personas viven la vida en una silenciosa desesperación». Muchos años después, esta observación aún parece apropiada. Tal vez una de las razones es porque la mayoría de la gente no se ha tomado el tiempo para presionar el botón de «pausa» en sus vidas por un momento, para considerar su propósito, su misión; algo que sea más importante que simplemente ganarse la vida, construir empresas o divertirse. ¿Está usted entre ellos?

Me gusta la idea del Salmo 90:12 «Enséñanos de tal modo a contar nuestros días, que traigamos al corazón sabiduría» [RVR]. Cuando aprendemos a «contar nuestros días», nos ayuda a usarlos de manera buena e intencional.

© 2018. Robert J. Tamasy ha escrito Business at Its Best: Timeless Wisdom from Proverbs for Today’s Workplace; Tufting Legacies; fue coautor de David A. Stoddard, The Heart of Mentoring, y editó muchos otros libros, incluido Advancing Through Adversity de Mike Landry. El sitio web de Bob es www.bobtamasy-readywriterink.com , y su blog bisemanal es: www.bobtamasy.blogspot.com .

Dejar un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.