El lugar de trabajo y el Sábbath

Por Jim Mathis.

Muchos de nosotros luchamos por no tener el suficiente tiempo para hacer las cosas. Los empleadores a menudo esperan que estemos disponibles las 24 horas del día. Las personas que trabajan por cuenta propia tienen un desafío aún mayor, al tratar de escapar durante unos días, o incluso unas pocas horas, de sus muchas actividades laborales. Los estudios han demostrado que la productividad cae drásticamente si no tomamos el tiempo de descanso para «afilar nuestra hacha», simplemente para tomar prestado un término de la industria maderera. Muchas de mis mejores ideas para mi negocio vinieron mientras estaba de vacaciones: fuera del trabajo, teniendo una nueva perspectiva, obteniendo un nuevo pensamiento de una fuente totalmente aleatoria.

En la historia bíblica de la Creación, Dios creó el mundo en seis días y luego descansó en el séptimo. La idea de descansar en el séptimo día fue codificada cuando los Diez Mandamientos fueron transmitidos a Moisés. Jesús aclaró algo importante acerca del reposo, enseñando que honrar el sábado, no se trata de seguir un conjunto de reglas; el séptimo día es para el hombre, dijo; un tiempo de descanso, reflexión y recuperación: tiempo para frenar y disfrutar del mundo de Dios.

Después de que Jesús fue crucificado, resucitó de entre los muertos el primer día de la semana, es decir un domingo. Debido a eso, los primeros cristianos comenzaron a reunirse ese día para celebrar su resurrección. A lo largo de los siglos, la idea del sábado para los cristianos ha cambiado desde del séptimo día al primer día de la semana. Esto siempre ha sido una fuente de conflicto y de confusión para mí. ¿Deberíamos descansar el séptimo día, el sábado; o el primer día de la semana, el domingo? O tal vez nuestros calendarios simplemente están incorrectos.

Recientemente comencé a darme cuenta de que ambos días son correctos. Necesitamos honrar el séptimo día de la semana como un día de descanso. Mi esposa lo llama un VERDADERO sábado, es decir, un día para descansar, reflexionar, restaurar, pasar tiempo con amigos, disfrutar de una comida relajante y simplemente disfrutar de estar vivo. El domingo se convierte en el día para honrar a Jesucristo y recordar la resurrección. Es hora de comenzar cada semana dando las primeras horas a Dios, como los primeros frutos de nuestro tiempo al comienzo de nuestra semana.

El sábado, el séptimo día de la semana, se convierte en el día de descanso. El domingo, el primer día de la semana, se convierte en un tiempo para adorar a Dios y tener un buen comienzo en la semana. Las personas en el ministerio, o aquellos comprometidos como voluntarios en su iglesia, entienden que el domingo es a menudo el día más estresante de la semana, ni siquiera es un día para descansar. Incluso aquellos sin cargos en la iglesia, saben que preparar la familia para asistir a la reunión y llegar allí a tiempo puede ser una molestia.

Con esto en mente, a menudo comienzo mi semana de trabajo real los domingos por la tarde, planificando mi horario semanal y poniendo algunas cosas en orden. Esto tiene sentido para mí, al darme cuenta de que he descansado el sábado y ya he dado las primeras horas de la semana al Señor. Ahora es el momento de trabajar hasta el próximo sábado, el verdadero sabbath, un verdadero día para descansar, sabiendo que estoy mental, física y espiritualmente listo para una nueva semana.

No estoy sugiriendo que la práctica que mi esposa y yo seguimos sea normativa para todos, pero funciona para mí. Tomamos tiempo para el descanso real, así como para designar el tiempo para la adoración formal. Así es como aplicamos lo que Jesús dijo: «El sábado se hizo para el hombre, y no el hombre para el sábado» (Marcos 2:27 NVI).

La clave es que nos aseguramos de experimentar el descanso adecuado, un tiempo de recarga física, mental, emocional y espiritual. El Salmo quizá más conocido nos habla sobre el Pastor (nuestro Señor) y el cuidado que brinda a Sus ovejas (nosotros). Los primeros dos versículos del Salmo 23 nos dicen: «El Señor es mi pastor; nada me falta. En campos de verdes pastos me hace descansar; me lleva a arroyos de aguas tranquilas».Dios quiere que estemos completamente descansados, ansiosos y preparados para lo que sea que Él nos llame a hacer, y para cualquier desafío que se nos presente.

Jim Mathis es dueño de un estudio de fotografía en Overland Park, Kansas, especializado en fotografía ejecutiva, comercial y teatral, y recientemente abrió una escuela de fotografía.

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