¿Está tan solo cojeando a través de la vida?

Por Jim Langley
¿Alguna vez ha sentido que tan solo está cojeando en la vida? Algunos días son más difíciles que otros, al
enfrentar desafíos que pueden parecer insuperables. En mi carrera de agente de seguros ha habido meses
buenos y otros excepcionalmente buenos, pero también ha habido tiempos de escasez. Una economía
deslucida puede afectar a cualquiera que venda un producto específico o un servicio.
A través de la experiencia, he aprendido que estos tiempos difíciles requieren de una verdadera dedicación a
su profesión y perseverancia. Para sobrevivir, debemos trabajar más diligentemente, cumpliendo metas diarias
y sin desanimarnos.
La mayoría de los hombres de negocios exitosos han tenido múltiples reveses en la vida. Tener éxito ha
requerido tener una tenacidad para hacer frente a los momentos difíciles y recuperarse a medida que surgen
las oportunidades. Esto se puede hacer sin tener que engañar a los demás o aprovecharse injustamente de su
competencia. El trabajo arduo y el ingenio pueden generar grandes recompensas en cualquier campo de
especialización. Algunos permiten que las circunstancias dicten sus vidas, pero no tenemos que cojear por la
vida.
En los deportes, el béisbol se convirtió en mi enfoque principal durante mi niñez y etapa de adulto jóven. Como
bateador inicial, mi objetivo era llegar a la base con la mayor frecuencia posible. Trabajé diligentemente en té
cnicas que me ayudaron a llegar a la base casi la mitad de mis apariciones en el plato. Mejorar mi comprensión
de la zona de strike, desarrollar un buen control de bateo y trabajar en mis estrategias de toques me ayudó
mucho.
Sin embargo, recuerdo haber estado cojeando durante algunos juegos de una temporada con una lesión en el
tendón de la corva, pero eso no me impidió jugar todos los partidos ese verano. Me negué a permitir que la
lesión me mantuviera afuera.
En los últimos 30 años, he descubierto que una fe profunda puede marcar una gran diferencia, ya sea en el
trabajo, tratando de adquirir y desarrollar una habilidad específica, o simplemente superando la vida cotidiana.
Esa fe se fortalece al enfrentar las pruebas y darse cuenta de que Dios desea revelarse a sí mismo a través de
esos tiempos difíciles. Al igual que el ejercicio físico, nuestra fe sólo puede fortalecerse poniéndola en práctica.
Un relato bíblico registrado en el libro del Génesis describe a Jacob luchando con el ángel del Señor. La vida
de Jacob estaba llena de luchas, pero en esta ocasión en particular, él no soltaría a Dios. Jacob le pidió que lo
bendijera y obtuvo su deseo. Sin embargo, el Señor tocó la articulación de la cadera de Jacob, lo que le hizo
caminar cojeando por el resto de su vida. Sin embargo, Dios lo bendijo, incluso dándole un nuevo nombre,
Israel. Él se convirtió en el padre ancestral de la nación de Israel, que le sigue su linaje incluso ahora [ver Gé
nesis 32:22-32].
Una de las mejores ilustraciones para todos los que siguen a Jesucristo es la vida del apóstol Pablo. Su
tenacidad para mantenerse fuerte a través de la adversidad nos ha mostrado cómo es la fe cuando se pone en
acción. Sus enseñanzas y su ejemplo personal han inspirado a millones de personas en los últimos 2,000 años
para seguir a Jesús y rendirse a él.
El apóstol sufrió mucho por la causa de Cristo, hasta el punto de su muerte final. La mayoría de nosotros no
tendrá que enfrentar la muerte por nuestra fe, pero debemos perseverar por su bien y por los que él pone en
nuestro camino a lo largo del viaje de la vida.
Considere su existencia —tal como es— preciosa para Dios, y dese cuenta de que incluso si tiene que «
cojear» de alguna manera, aún puede mantener la cabeza en alto y perseverar al caminar con Cristo,
experimentando la vida abundante que Él ha prometido [ver Juan 10:10].
© 2018, todos los derechos reservados. Jim Langley ha sido agente de New York Life desde 1983 y miembro activo de la CBMC en Santa
Bárbara desde 1987. Estas discusiones de “Estrategias del Cuarto Tiempo” están diseñadas para “encender un fuego” en los negocios y
profesiones de hombres cristianos para que podamos ser más eficaces en el mercado por Cristo, nuestro Señor y Salvador!

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