Conformarse o ser transformado

Por Jim Langley

¿Ha notado que tan fácilmente nos vemos atrapados en hacer las cosas de la manera que nuestra cultura lo dicta, siendo comprimidos en el molde del mundo? Encontramos que casi todas las personas se ajustan a las tendencias actuales, adoptando los comportamientos, valores y creencias respaldados por los medios de comunicación, los libros populares, e Internet, particularmente las redes sociales.

En 1977, una canción llegó a la cima de las listas de popularidad. Pronto, en muchas partes del mundo, la gente cantaba: «Tú iluminas mi vida». Durante años escuchamos que se interpretara en muchas bodas. Parece expresar un sentimiento dulce, ¿verdad? La línea de cierre dice: «…no puede estar mal cuando se siente tan bien»; eso suena bastante inocente, y muchas personas lo adoptaron como un credo personal. Con el tiempo se transformó en: «si se siente bien, ¡hazlo!». Más de 40 años después, esta actitud todavía tiene influencia en la mente y el corazón de las personas.

A menudo vemos esto en el mundo de los negocios. Nos atraemos por los rápidos éxitos de los demás y seguimos su ejemplo, con la esperanza de experimentar resultados similares. Durante mi carrera en seguros, he visto a algunos de mis colegas caer en prácticas que aunque les trajeron éxito al corto plazo, les resultó en un total fracaso, al final. A veces, sus planes les hacían perder la capacidad de conducir negocios, incluso recibir enormes multas o pasar tiempo en prisión. El asunto es que los sentimientos nos pueden engañar.

En una escala más grande, hemos visto a empresas caer en desgracia debido a prácticas comerciales poco éticas. Las instituciones comerciales gastan millones en campañas de marketing estratégico para mejorar las imágenes corporativas severamente dañadas. Solo hace falta unos pocos ejecutivos de alto nivel para idear planes tortuosos, pero en la cultura «si se siente bien, hazlo», también vemos a ejecutivos de bajo nivel comprando estrategias engañosas en busca de tener prestigio y una  ganancia personal.

Dirigiéndose a los miembros de la iglesia en Roma, el apóstol Pablo advirtió contra la conformidad con el pensamiento y las prácticas que vemos en el mundo que nos rodea. Él escribió: «Por lo tanto, amados hermanos, les ruego que entreguen su cuerpo a Dios por todo lo que él ha hecho a favor de ustedes. Que sea un sacrificio vivo y santo, la clase de sacrificio que a él le agrada. Esa es la verdadera forma de adorarlo. No imiten las conductas ni las costumbres de este mundo, más bien dejen que Dios los transforme en personas nuevas al cambiarles la manera de pensar. Entonces aprenderán a conocer la voluntad de Dios para ustedes, la cual es buena, agradable y perfecta» [Romanos 12:1-2 NTV].

Pablo estaba diciendo que así es como nosotros, comoseguidores de Cristo, debemos vivir, buscando agradar a nuestro Maestro. Unatraducción distinta de Romanos 12:2 lo expresa de esta manera: «No vivan según el modelo de este mundo».

[versión Palabra de Dios para Todos]

En lugar de hacernos a la forma, es decir«conformarnos» al modelo de este mundo, debemos ser transformados a la imagende Jesús, nuestro Salvador y Señor, mediante Su poder trabajando en nosotros.

Podríamos tener éxito al engañarnos a nosotros mismos de que no hay daño en conformarnos a los caminos de este mundo, que no hay consecuencias. Pero siempre hay repercusiones para nuestras acciones, buenas o malas. Pablo abordó este problema hace casi 2,000 años, pero hoy no ha cambiado mucho. La única diferencia es que la magnitud del impacto que nuestras malas decisiones pueden tener en este mundo vertiginoso, puede ser mucho mayor, afectando a miles, incluso a millones de personas en muchas partes del mundo.

Entonces, ¿cómo podemos evitar ser conformados para ser verdaderamente transformados por Dios? Aquí hay dos sugerencias:

Ponga a Dios primero. Se nos promete que el Señor va a satisfacer nuestras necesidades si confiamos en Él, no en nuestros propios medios. «Por lo tanto, busquen primeramente el reino de Dios y su justicia, y todas estas cosas les serán añadidas» [Mateo 6:33 RVC].

Ponga sus intereses en segundo lugar. Cuando nos tomamos el tiempo para considerar los mejores intereses de los demás antes que nosotros mismos, la probabilidad de evitar el problemas y decisiones no éticas, aumenta exponencialmente; y nos ahorramos muchos problemas. «No sean egoístas; no traten de impresionar a nadie. Sean humildes, es decir, considerando a los demás como mejores que ustedes. No se ocupen solo de sus propios intereses, sino también procuren interesarse en los demás» [Filipenses 2:3-4 NTV].

©2018, todos los derechos reservados. Jim Langley lleva más de 30 añosescribiendo mientras trabaja como agente de seguros de vida y salud. En losúltimos años, su pasión se ha centrado en escribir sobre su relación personalcon Dios. Su objetivo es animar a otros a acercarse a él también. Miembro deCBMC desde hace mucho tiempo, comenzó a escribir “Estrategias del cuartotrimestre” en 2014.

Dejar un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.